Corazón y cerebro, por Juan Molina

Casi siempre en APAEX Elche acabamos hablando de los usuarios, gente que ha renunciado a su adicción para poder ser mejores y tener una vida más plena. Es una decisión en muchos casos heroica, ya que es difícil aguantar la tentación. La resistencia de muchos miembros a volver a caer durante toda su vida es ejemplar. Muchos deciden dar el paso tras reexionar gravemente en las consecuencias de su adicción. Otros lo hacen tras autorreconocer su situación. Vamos, en el momento en que se dan cuenta de que la adicción les puede llevar por el mal camino. La reexión induce al reconocimiento de un problema, pero muchas veces es insuciente para acometer el titánico esfuerzo que para muchas personas es el abandonar sus hábitos. A veces el cerebro no es suciente, se necesita el corazón. Aquello que te motiva a seguir adelante. La familia.

Y de la familia es de lo que quería hablan en este sucinto artículo. La familia (y en ocasiones amigos que son como familia) es vital en casi todos los casos de recuperación de un adicto. La familia es el corazón, en muchas ocasiones, el motivo del cambio. A veces es el propio generador del cambio. Son incontables los casos en APAEX Elche en los que la familia empuja al adicto a cambiar, a mejorar su vida. Y es que es duro ver cómo alguien a quien quieres profundamente se queda atrapado en una espiral viciosa de la que es incapaz de salir solo. Y ahí es donde entra la familia. Es el apoyo, la mano gentil que siempre estará allí, vigilante, amorosa y, a veces, dura.

Y es que cambiar duele. El dolor de aquellos que tienen una adicción y deben extirparla de su cuerpo debe ser terrible. Ése dolor también se transmite a la familia. La frustración, la ira, la desesperación… Todos son sentimientos comunes a la familia de un adicto. Porque los afectados no siempre tienen la fuerza de voluntad para resistir y el golpe deben soportarlo los seres queridos. Pero siguen ahí, y gracias a que siguen ahí, muchos han podido salir del pozo que es la adicción. Porque aunque “familia” signique peleas, conictos y desentendimiento, también es amor, resiliencia y apoyo. Porque al nal la familia está ahí. Porque el esfuerzo de un usuario no es sólo del usuario. Casi siempre hay gente detrás que está con ellos. El éxito de muchos se debe a la familia.

Y por eso, APAEX Elche dedica las XXXII jornadas a la familia. No sólo como homenaje a las mismas, sino para entender más profundamente su impacto en adictos y exadictos. Para entender qué procesos, qué necesidades y qué recursos son necesarios para mejorar la terapia entre familiares y adictos e incluso exadictos. Porque muchas veces el apoyo no sólo es necesario para salir del pozo, sino para no volver a caer. En APAEX Elche siempre hay un lugar destacado para la familia. Ellos participan en las actividades como cualquier usuario, creando lazos no sólo con sus propios familiares, sino con otros usuarios, creando un clima donde nalmente todos se ayudan entre todos. A veces se ayuda sólo por estar allí, creando lazos de comunidad.

No, desde luego APAEX no sería la misma asociación sin las familias. Probablemente no podría existir. Puede que incluso, sin familia, no tuviese sentido.